
Como estamos en pleno invierno y particularmente este resulto muy frío, me estaba quedando relegado a permanecer a cubierto y pegado a la estufa después de llegar a casa del trabajo. Pero como tengo tendencia a engordar y porque tampoco quiero privarme de tomar una copa vino o comer un asadito de cuando en vez, decidí retomar las caminatas a pie forzado. Generalmente me acompaño de 2 amigos y desarmamos el mundo y lo volvemos a armar mientras aplanamos el camino. Pero para forzarme a gastar mas calorias, he decidido alternar las salidas con ellos y hacerlo solo. Así se puede caminar a un ritmo constante y sin descansos. Sigue leyendo

