La Pena

De pronto alguien llama y te avisa que prendas la tele, que ha sucedido algo horrible, que un accidente, que una tragedia y tu solo atinas a revisar con estupor que una vez mas la desgracia se presenta anulando todo. Con la sensación de un estampido sordo, que te deja atónito, angustiado porque no asimilas con rapidez lo que paso, como paso, a quienes afecto.. en fin, un puñete al corazón.

Luego y con el pasar del tiempo, lentamente y con una sensación que no puedes reconocer fácilmente, las cosas y personas que te rodean, no son iguales. tiene otro aspecto, mas fragil, mas leve. Sientes el latir de tu corazon en un pulso fácilmente y dan ganas de abrazarlo todo y todos. Que nada se escape ni deje de estar cautivo de tu mirada y aliento. La vida, que se manifiesta a cada momento, pero de manera imperceptible si no se presta atención, te envía un aviso con un mensajero cruel y totalmente arbitrario. La muerte, que parece tan opuesta, paradojicamente te hace amarla como nunca.

Hoy, que todos miramos en la pantalla de televisión el desastre en un remoto lugar de nuestra patria y la partida de hombres buenos, en una misión que muchos hubiéramos querido compartir,  sentimos una tristeza de esas que son pegajosas, que no se van y que se aparecen a cada momento en el deseo de que todo volviera a ser como antes. Que la muerte hubiera seguido de largo y no se hubiera detenido en la pista de una isla que ya conoce de esto, demasiado. Algunos famosos y otros no, nos dejaron su dolorosa partida, que sera obligación revertir en un homenaje siendo mas amables con nuestro prójimo y generosos con nuestro país. Abraze fuerte a sus hijos, a su pareja, a sus padres, a sus amigos, a todo el que merezca afecto como un homenaje a los que ya no estan con nosotros y nos dejaron esta pena.

Carta de Michael Moore: Hace 30 años justo: el día que mataron a la clase media

Amigos:

Cada cierto tiempo, alguien sub-30 me pregunta, ¿cuándo empezó todo esto, que Estados Unidos se fuera tan a pique? Ellos dicen que han escuchado de una época en que los trabajadores podían mantener una familia y mandar sus hijos a estudios universitarios (college) con el sueldo de un sólo progenitor (y que las universidades de estados como Nueva York o California eran prácticamente gratis). Que cualquier persona que quería tener un trabajo decente lo podía conseguir. Que la gente en esos tiempos trabajaban cinco días a la semana, ocho horas al día, tenían todo el fin de semana libre y vacaciones pagadas todos los años. Que muchos empleos eran sindicalizados, desde los que llenan las bolsas en los supermercados hasta el tipo que te pinta la casa, y esto quería decir que no importaba cuan humilde era tu empleo, siempre ibas a tener una pensión garantizada, aumentos de sueldo cada cierto tiempo, seguro de salud, y alguien que te iba a defender en caso de que fueras tratado injustamente.

La gente joven ha escuchado hablar de estos tiempos míticos. Pero no es un míto. Es todo verdad. Y cuando preguntan: ¿cuándo terminó todo esto? Yo les respondo: “terminó en este día, el 5 de agosto de 1981″.

Fue ese día cuando los grandes empresarios (“Big Business”) y la derecha (“The Right Wing”) se la jugaron, para ver si podían destruir efectivamente la clase media para poder hacerse más ricos aún.. (continua) Sigue leyendo

Si caen los grandes

Interesante extracto histórico que muestra los efectos de una crisis externa en nuestro país a comienzos del siglo pasado y que permite reconocer eventuales efectos sobre Chile, que vive colgado, cual rémora de los grandes tiburones económicos norteamericanos, europeos y asiáticos.

“En la segunda mitad de la década de 1920, Chile vivió una sensación de prosperidad económica, estimulada por una fuerte expansión del gasto público del gobierno de Carlos Ibañez del Campo y destinada a modernizar la infraestructura productiva del país. Sin embargo, este auge tuvo su origen en un alto endeudamiento externo, producto de los créditos en dólares que fluían desde Nueva York, que se imponía como la nueva capital financiera del mundo.

Esta aparente prosperidad con endeudamiento, llegó a su fin con la crisis económica internacional, que comenzó en octubre de 1929 con el derrumbe de la Bolsa de Nueva York. La crisis del mercado de valores provocó una falta de liquidez que llevó a una drástica caída de los precios internacionales de las mercancías y de la mayoría de los activos, ocasionando -en último término- una crisis bancaria a escala mundial, especialmente en los países con sistema de patrón oro. A comienzos de 1930, las consecuencias del hundimiento de la bolsa de valores estadounidense fueron vistas como algo temporal; sin embargo, a mediados de 1932, ya nadie tuvo duda que se estaba en presencia de la mayor crisis económica de la historia, siendo bautizada como la Gran Depresión.

El impacto de la crisis mundial en el país se dejó sentir con fuerza entre 1930 y 1932, estimándose por un informe de la Liga de las Naciones (World Economic Survey) que nuestra nación fue la más devastada por la Gran Depresión. Las exportaciones de salitre y cobre se derrumbaron, provocando graves consecuencias sobre la economía interna, al caer los ingresos fiscales y disminuir las reservas. A mediados de 1931, la situación económica del país pareció tocar fondo, obligando a la suspensión del pago de su deuda externa por primera vez en la historia: un 16 de julio de 1931.

La crisis financiera aumentó las protestas en contra del gobierno de Ibáñez del Campo, quien se vio obligado a renunciar y partir al exilio el 26 de julio de 1931. La caída de Ibáñez dio paso a una grave crisis política, sucediéndose en poco más de un año varios regímenes de gobierno, entre ellos la mítica República Socialista, que sólo duro doce días. Finalmente, el retorno a la normalidad política y la reactivación económica comenzó con la llegada al poder de Arturo Alessandri Palma, en octubre de 1932.

La sociedad chilena se vio fuertemente sacudida por el impacto de la crisis. Miles de cesantes recorrieron las calles de ciudades y los campos; cientos de obreros salitreros volvieron sin esperanza y recursos dedes el norte. En Santiago, el gobierno a través de los Comités de Ayuda a los Cesantes debió alimentar y albergar a miles de familias; las ollas comunes proliferaron en los barrios, y mucha gente terminó viviendo en cuevas en los cerros aledaños a la ciudad.”

Fuente: Memoria Chilena – Publicado en http://www.allchile.net/chileforum/topic6358-48.html y comentado por Tombrad

Jurelillo

 

El jurel del Pacífico sur, o simplemente jurel (Trachurus murphyi) es un pez pelágico que abunda en las costas del océano Pacífico sur. Tiene el cuerpo alargado, y la cabeza grande, con la mandíbula superior llegando casi a la órbita ocular. Alcanza 70 cm, siendo el promedio 60 cm.[1] El dorso es azul oscuro, mientras que el vientre es de color plateado; muestra una mancha negra junto a la parte posterior del opérculo. La aleta pectoral es característicamente larga y en forma de hoz. Su alto contenido proteico y bajo precio hace de él un producto alimenticio conveniente para el ser humano. Los países de mayor consumo de jurel en las últimas décadas son Chile, Perú, Estados Unidos, Sri Lanka y Papúa-Nueva Guinea, entre otros.

Fuente: Wikipedia

Uno  de los recuerdos de infancia que tengo es cuando pasaban las camionetas por la cuadra y ofrecían la collera de Cojinova o de Jureles a 500 pesos y uno se preguntaba sino era mucho pescado. Cuando acudías con la bandeja o azafate, el vendedor te pasaba 4 o a veces 6 pescados enormes, de escamas brillantes y agallas rojas, los cuales se convertían en sabrosos filetes fritos o rico escabechado, acompañado de abundante chilena con limón. Comíamos hasta que nos daba hipo y no era raro que las onces fueran con inefablesanguchito de pescado (o churrasco marino como le dicen ahora los emprendedores de turno). Que tiempos aquellos, cuando el mar era fuente y sustento de la mesa del antofagastino y comer pescado era algo común y corriente. Pero como todo lo bueno tiene un final, la historia hoy es muy distinta. Primero el pescado comenzó a encogerse y se fue haciendo cada vez mas chico. al principio no importo y era cosa de comprar una sarta mas grande y pelar mas nomas. Luego apareció una nueva especie de jurel, el “Jurelillo”, algo así como un jurel enano o pigmeo que parecía la cruza del tradicional con una anchoa o un pejerrey. Lo cierto es no existía tal especie y era solo que se había reducido la talla de captura autorizada por las autoridades de la época para mantener rentable las operaciones y las cuotas, las cuales eran mayormente destinadas a producir harina de pescado!. La cual paradojicamente, se utilizaba en la creciente industria avicola (por eso que los huevos tenian un extraño sabor).

La Cojinova se volvió escasa de un día para otro no sin antes achicarse rápidamente, pero nuestro tradicional jurel, permaneció fiel con nosotros, aunque esta vez, se empezó a encontrar cada mas seguido enlatado y su disponibilidad en el terminal pesquero ya no era la misma. Con el presupuesto acotado y la desaparición de la venta directa en ferias y mercadillos, la irrupción de los supermercados comenzó a volver popular el “Jurel tipo Salmon” un producto que solo podría existir en nuestro chilito. Caratulado como un alimento menor y de dudoso gusto culinario, fue relegado al fondo de la estantería, mas abajo que los lomitos de atún ecuatoriano, las anchoas en aceite y mariscos. La gente siguió comprando este producto pues seguía siendo barato y muy versátil en manos de un cocinero que supiera las bondades de este noble pez en la mesa del día a día. Ricas croquetas, tomates rellenos, budines, tortillas, pastas, ceviches, causeos y otros muchos platos, ricos y económicos hicieron las delicias de la familia nortina, en consuelo por la perdida de su símil en estado natural. Pero el progreso no se detiene y al tarrito tambien le llego la hora.

Hoy ha desaparecido de supermercados y solo se encuentra en algunos lugares como la Vega a precios al doble de lo que constaba hace un año. La causa? nosotros mismos, o mas bien, algunos de nosotros, que al mando de empresas pesqueras hemos destruido sistemáticamente el equilibrio del ecosistema marino con un uso indiscriminado del recurso marino y con técnicas abominables como La pesca de arrastre. lamentablemente los intereses económicos de algunos conocidos políticos, sirvieron para acelerar aun mas el proceso y hoy la reducción de la biomasa marina es critica, con incluso la posibilidad de la desaparición de este recurso marino. Aquí hemos perdido todos y unos pocos han ganado, privándonos de trabajo, alimentación barata y saludable producto de un mar que no nos pertenece pero deberíamos haber cuidado mas.

Actualización: Llegaron tarros del producto al Tottus pero grande fue mi sorpresa al ver que eran procedencia..CHINA!

Es cosa de sumar 1 mas 1..

220 pesos dicen en las redes sociales que costara para los estudiantes, el pasaje escolar este año, luego que ADUTAX se negara a reconocer como valido el carnet escolar emitido por el gobierno, aduciendo que son ellos lo que otorgan el beneficio y esto les permite recuperar en parte los dineros que tan escasos le son al gremio. Nuevamente unos pocos intentan poner de rodillas al resto. ¿Que dirá la nueva forma de gobernar en todo esto? Habiendo vivido una situación similar hace poquito con el escandaloso tema de la polemica JVR y como un partido político tiene mas poder que el presidente y todos sus otros socios politicos. Aquí se tuvieron que bajar los pantalones y respaldar a quien públicamente ha dicho que “ni cagando votaría por este hueon” refiriéndose a su jefe y reconoce haber falseado datos en medio de la reconstrucción de nuestro terremoteado país. Por cierto que la visión del conglomerado político que la respalda, responde a que sea una carta senatorial y porque no decirlo, presidencial. Por ello y por que como dice tombrad, si la mentira en un político fuera delito, estarían todos presos, la cosa queda zanjada y “aquí no ha pasado nada”Sigue leyendo

Hotel para perros

Ya pasaron algunos días desde el incidente que tiene a todo el mundo vociferando por el culpable de turno, quien se defiende a su vez diciendo que el hizo su parte y después de eso no paso nada mas. En lo personal, la muerte de inocentes me llama a la reflexión, pero es este caso puntual, estamos transformando en mártires a quienes antes de ello, ni en sus mejores dias clasificaban para ello. Es cierto que por problemas de metros cuadrados, falta de presupuesto o negligencia, algunos de los muertos no merecían estar allí, pero lamentablemente parece que la muerte nunca ha sido justa ni coherente a la hora darse una vuelta por el mundo de los vivos. Cuento aparte es el ya consagrado papel que los medios han tenido en dicha conversión y de como han puesto oídos a quien quiera hablar en cámara o atraves de un celular de contrabando, quizás el mismo que usaron en otro momento para realizar estafas telefónicas, coordinar asaltos en remoto o simplemente hacer el pedido de droga semanal vía pelota de tenis. Sigue leyendo