
En realidad hace mucho tiempo que no iba a las ramadas y hoy, por ver si las cosas han cambiado para mejor, decidi visitarlas a la hora del almuerzo. craso error, pues mientras deambulaba por el laberinto de locales, comparando precios versus ambientación y cantidad de gente adentro (para saber si eso indicaba una buena comida y atención) me encontré con pozas de un liquido del color chicha, perros vagos, Una ramada sospechosamente parecida a un local de topless (en la entrada indicaba solo mayores de 18%), sujetos tratando de arreglar unas misteriosas cañerías azules en medio de la pasada y sobretodo algo que me llamo la atención. En casi todas las listas de precios, se indicaba un “+ 10% de propina” humm, pensé, parece justo pero en realidad después me di cuenta que la idea funcionaba si el servicio era bueno y cordial, cosa que lamentablemente no me toco apreciar en el local en donde finalmente almorzamos unos anticuchos “al soplete” (quemados por fuera y crudos por dentro) a $2000. Algunos podrían decir que hay que considerar el gasto y el esfuerzo, pero la verdad es que un negocio de comida por lo menos debe tener un buen producto en la mesa, independiente si la silla es incomoda o se demoran mucho en atender. Por lo menos pudimos apreciar que mal no les iba pues teníamos una vista privilegiada de la caja y los billetes entraban a buen ritmo, Ojala esta vez no quejen de que las ha ido mal (eso era esperar demasiado, lo hicieron y grande) , porque nosotros vimos un buen flujo de publico y de billetes mientras estuvimos ahí. Otra cosa fue el entorno. un paisaje que por un lado ofrecía una montaña de escombros y por el otro un acantilado poco agraciado.
Siendo una ciudad de borde costero resulta contradictorio que no podamos apreciar el azul de nuestro mar ni la frescura marina la cual a ratos se hacia indispensable para capear el intenso calor producto del encierro y la conchilla que reflejaba la luz del sol. ¿Sera este el escenario de las ramadas para nuestro inminente bicentenario?¿Quedaran aun mas arrinconadas y ocultas?¿Cuando contaremos con un lugar adecuado para este tipo de eventos? no tengo la respuesta y al parecer, las autoridades tampoco.
Mirando mas tarde las noticias, no pude evitar comparar las ramadas del centro sur de nuestro pais con nuestra opción local y no puedo entender que siendo una región minera, en donde la quincena es potencialmente un gran negocio, no haya un esfuerzo real por presentar un espacio acorde con el poder adquisitivo de los eventuales asistentes. Si se entiende esto como una oportunidad de negocios realmente buena, tener un espacio como el parque juan lopez por ejemplo, con locales bien presentados, numeros artísticos de calidad y un entorno agradable, las ramadas en nuestra ciudad serian nuevamente una opción indispensable para todos.
Actualizacion:
Hoy me entero que los ramaderos alegan que fueron 120.000 personas menos de las que ellos tenían presupuestados y van demandar al municipio. Que frescura mas grande! Deberían demandarlos a ellos por defraudar a la gente asi, ademas, un comerciante tiene el ojo y olfato para saber cuando un lugar es adecuado para ofrecer su mercadería, por lo que si el lugar elegido por el municipio no les convenía, nunca debieron haberse instalado allí. Cuento aparte eran los microbuseros que van por la coviefi y que ponían en sus maquinas “ramadas” como si pasaran cerca de ellas. les decían a la gente “derechito por aquí llegan directo..” la gente que venia con su mejor pinta y hasta con guaguas, se bajaba sin saber que los esperaba un barranco de tierra y piedras( ver galería) por el cual debían descender para luego buscar una abertura en la reja instalada por el casino “Enjoy” para cercar las Ruinas de Huanchaca, después de ello, caminar unos 300 metros mas para llegar al lugar. en la suma, ganaron los sinvergüenzas y perdieron los Antofagastinos. aquí les dejo unas fotos de la “travesía” digna de beduinos.. Ah! y para ser justos también la alcaldía se lleva parte del mega-condoro por no ofrecer mejores condiciones para una fiesta tradicional en la ciudad. Ojala tengamos algún día, un alcalde que se preocupe con visión y seriedad de esta problemática que no es otra que la de contar con un lugar apto para eventos masivos, con todos los servicios y comodidades que exige la ley y el respeto a los ciudadanos.