Los últimos acontecimientos ocurridos en Japón, con un devastador Tsunami que repercutió hasta en las costas de nuestro vapuleado país, han desatado una serie de hechos que marcaran un antes y un después para gran parte del planeta. Por un lado, las emergencias nucleares que se desataron en las centrales nucleares de Fukushima Daiichi y Fukushima I, a las cuales ayer se sumaron averías en las plantas de Onagawa. han generado material de sobra para que los fundamentalistas anti-nucleares de nuestro pais, tengan espasmos y vociferen a los cuatro vientos, los peligros y maldiciones de la energía atómica. Lo cierto es que hay varios antecedentes que vendrían en parte a explicar lo que aparentemente seria culpa de usar el átomo para tener electricidad en tu casa. Según mi humilde opinión (no soy experto ni nada parecido), el tema que vulnero la seguridad de estos reactores, sin contar el factor sísmico y su secuela, el tsunami, no es otro que la Corrupcion: Fukushima de propiedad de Tokyo Electric Power (TEPCO), tiene mas de 40 años de antigüedad y iba a ser cerrada este año. Su director el año 2002, fue obligado a renunciar junto con otros 4 ejecutivos por falsificar informes de seguridad. Ademas la compañía fue sospechosa de 29 casos que involucraban documentos falsificados de reparación en reactores. Incluso se supo que una vez la compañia, debió paralizar sus operaciones en cinco reactores, dentro de cuales, estaban los dos dañados en el terremoto, para realizar inspecciones de seguridad.
Si las autoridades y organismos de auditoria nuclear a nivel mundial, hubieran tenido bajo control, todo lo relacionado con el estado real de las instalaciones y sus niveles de seguridad, lo mas seguro es que por lo menos este reactor, no hubiera estado en funciones al momento del desastre. Por otro lado, Sigue leyendo






