Sabia lo que debía hacer. Ella desde la cama lo miraba con esos ojos hermosos pero ya sin vida. Sabia que podía huir pero que le encontrarían inevitablemente y lo pactado era una barrera que le impedía escapar del cuarto en penumbras. El cable se balanceaba en su mano como un macabro preludio de su deuda aun impaga. Subió al improvisado cadalso y mientras anudaba con fuerza su cuello a la viga, le miro por ultima vez mientras su paso vacilante al vacio le tomo solo un segundo para volver a encontrarse nuevamente con ella, esta vez libres por siempre.
Inspirado en esta historia
Desde que participe en la iniciativa, Antofagasta en 100 palabras, me quedo gustando ese formato de historias cortas y en un limite de 100 palabras. Es como un tweet literario y este es mi primer relato, teniendo como base los tweet que me llegan desde los medios que sigo.
Espero que te gusten y me los comentes para saber tu opinión del cuento o la visión de la noticia que lo inspiro.