Esperanza

Ayer nuestro pais decidió mirar a la vereda del frente y cruzar la calle para ver si alli se podrían encontrar las soluciones individuales y colectivas que cada uno de nosotros sueña recibir. Unos se lamentan y rompen vestiduras pensando que dejaron en bandeja la victoria en manos del enemigo y otros se alegran porque el “cambio” llego. Yo tengo 42 años y me ha tocado vivir durante la dictadura, la vuelta a la democracia, la Transición  y el fin de esta en los cuales los que lucharon y dieron el todo por el todo, lo hicieron con la esperanza como principal ideal de que todo cambiara para mejor y por fin la gente o “el pueblo” fuera dueña(o) de los destinos del pais. Hoy todo esto finaliza con la llegada del bicentenario, que quizas no es solo una casualidad cronológica sino que un símbolo que apunta a la madurez de nuestro pais y de nuestros pensamientos.

El hecho que el pais haya elegido un presidente de un color politico diferente al que nos representa individualmente y seamos capaces de respetar y respaldar su investidura me hace pensar que hemos dejado atras algo, que hemos subido otro escalon como naciony que hemos dado un mensaje potente a la clase política de que todo tiene un limite y no se puede abusar de la confianza del pueblo, pues este tiene como desprenderse de lo que no le sirve.

Es tiempo de que una nueva generación, un nuevo matiz de pensamiento tome su lugar y pruebe fuerzas para imponer nuevos cambios y nuevas visiones, las cuales siguen esperando muchos. el Presidente electo Sebastian Piñera tiene la oportunidad de demostrar que la redencion moral y la vocación de servicio publico no son propiedad de una solo lado y que nuestro pais también puede confiar en el otro 50%. El pueblo ha entendido que tiene como evaluar y premiar a quienes le sirven o castigar y relegar a segundo plano a quienes profitan y abusan del poder conferido. En cuatro años veremos si han aprendido su lección, la izquierda y la derecha, las cuales unidas, jamas seran vencidas..

Los comentarios están cerrados.