Losas 2010

Como ya es tradición, fuimos de campamento junto a Fernando, el mayor de mis hijos y mi sobrino Ignacio a acampar debajo de las estrellas y junto al mar, en el sector de Las Losas, camino a Juan Lopez. Por este asunto del Rally Dakar, la carretera estaba muy congestionada ya que la ilustre municipalidad decidió poner el campamento de pilotos muy cerca de la Portada, “el” icono de nuestra ciudad (hecho de guano) y la “familia miranda” se traslado en masa a mirar embobados los vehículos y toda la parafernalia automovilística entorno a este evento. Afortunadamente para nosotros esto nos permitió disfrutar de mucha paz y pocos vecinos, lo que unido a un buen clima se conjugo para darnos un buen descanso y relajo.

Esta playa no es apta para el baño y solo es visitada por pescadores y parapentistas. pero a nosotros nos permite tener un lugar tranquilo, con arenas limpias (aunque algunos dejan mucha basura sin recoger) y pleno contacto con la naturaleza. Como es la parte interior de la bahia, todo lo que la corriente arrastra queda en varado en la playa por lo que un paseo matinal por la orilla depara mas de una sorpresa. Este año pude constatar que la zona se encuentra recuperando su habitat natural pues las rocas que antes eran unos peladeros, hoy lucen colonias de choritos, piures y luches varios. El ecosistema de alli estuvo muy deteriorado por la sobre-explotación y la contaminación, pero la zona fue declarada reserva marina para proteger uno de los manjares de nuestro mar, el ostion y esto ha beneficiado a otras especies. Lo otro era ver que la arena se encuentra llena de pulgas de mar, las cuales tiene a una gran cantidad de gaviotines, “pastando” en la zona de la pleamar. Esto es parte del encanto de este lugar, pues les permite a los niños estar en contacto con una naturaleza que hoy solo ven el discovery channel y con la cual pueden interactuar. De noche y sin la contaminación lumínica del alumbrado publico, la via lactea se muestra en todo su esplendor en un cielo abovedadojunto al rugir de la mar, en donde no hay nada mejor que contar historias y comer algo junto a una fogata. Es un momento para compartir, sin distracciones, acompañados por los elementos y con el tiempo detenido en amaneceres y atardeceres únicos que me permiten volver atrás, recordar otros paseos, antiguos amigos y disfrutar como niño y hoy como padre.  Fue mi sueño de niño, acampar bajo las estrellas y aunque nunca lo pude hacer junto a mi padre, hoy puedo cumplirlo y ademas compartirlo con mi hijo para estar mas juntos y mejorar nuestra comunicación. finalmente, les dejo una galería de imágenes para el recuerdo.

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