Sin importar el calor del mediodía y el frío de la noche, sin preocuparse de los peligros de la carretera ni de conductores imprudentes, Sonia Ramos Chockobar, likanantay de 58 años, y Amelia Mamani Charcas, quechua de 55 años, emprendieron una caminata de 1574 kilómetros por la defensa de los géiseres del Tatio y el inminente ecocidio tras la explotación geotérmica. Sigue leyendo →