Como un barco que zarpa pero mantiene cabos atados al muelle, se hace sentir el pasado resonando en mi cabeza. Todo esta listo, los planes hechos, la ruta trazada, las bodegas llenas y la proa apuntando al horizonte y luego se siente el tiron que remece toda la estructura y provoca una escoracion inevitable. Que alguien me permita cortar la infame soga que sujeta mi navio a una tierra que ya no me es grata y pueda levar anclas hacia otros mares.. No hay motivos para quedarme aqui, las cosas que son mias y que nadie puede arrebatar ya se hayan a cubierto dentro de la nave y el inventario acusa que no falta ni sobra nada.
Descubrir que nuevos mares estan alli, que puedes navegarlos aun cuando puedas naufragar, es parte del regalo de la libertad, aquella soñada libertad que pasa burlandose de ti a cada momento. Hoy y con viento soplando a mi favor, solo espero cortar esa ultima amarra para que el destino venga a mi encuentro y me muestre aquello que esta detras del horizonte.. deseame suerte que aunque es una ilusion tan volatil como la vida misma, es la misma que hinchara las velas de mi barca.
