Rescatando mis tesoros

Un domingo de reencuentro

Desde hace unas semanas he podido volver a ver a mis hijos y saber de ellos, estan mas grandes y su forma de ser aunque en esencia es la misma, algo ha cambiado. no logro percibir en ellos algo negativo y creo que estan tan felices como yo de saber y poder estar juntos. Fernando esta mas grande y ya entro de lleno a la pubertad con todas la consecuencias que ello gatilla (acne, bigotes, gallitos, etc.) y lo siento mas comodo y confiado en mi. Vicente, inagotable y alegre como siempre, ya recuperado de su resfrio y estudiando con entusiasmo y mi princesa Amanda, de mejor caracter y mas comunicativa, me sorprendio el otro dia, cantando una cancion que no pude reconocer pero que segun ella, le enseño su mama.
Junto a Claudia, y Paulita, las dos de un corazon tan grande y generoso hemos podido abrir un espacio familiar y de creciente cariño, que al menos compensa en parte la lejania que se produce entre nuestros encuentros. Muchas noches de insomnio y otros malestares han desaparecido con la llegada de esta oportunidad de acercarme a mis hijos, en paz y sin que eso pueda significar tension o malos ratos y hacen que sienta que la vida vuelve a estar mas completa, pues tengo a mi lado a las personas que amo.