Alo, alguien por ahi?

astronauta

Con mas frecuencia de la que debiera, sufre de leves desconexiones con mi entorno, por una mala costumbre adquirida hace mucho tiempo atrás, especialmente cuando existe un hecho que logra remecerme de mis propósitos y afanes. Como un astronauta con su cable de sujeción cortado, y con una inercia sostenida, me alejo de lo que mantiene con los pies en la tierra. No es raro ver a varios asi, pero no necesariamente desde la misma perspectiva. Amigos y uno que otro compañero de trabajo me cuentan de cuando en cuando como a veces se sienten solos, aunque rodeados de mucha gente, la cual parece estar detrás de un vidrio.

Otros me dicen que ya no entiende a su padre, a su madre, a su esposa, a su hijo, etc. Que les parece que todo ha cambiado y ya no es como antes, que no logran comunicarse y aunque griten, nadie los escucha. Podemos vivir mucho tiempo con alguien pero podemos sentirnos mas lejos que nunca pues eso de que juntar tiempo no es juntar amor, como decian por ahi, es cierto. Hoy a mi no me pasa eso pero si me queda esa rara costumbre de alejarme ¿voluntariamente? de quienes son mi calbe a tierra. Hoy parece que cuando no podemos con algo, nos es muy degradante pedir ayuda o consejo. no estamos dispuestos a admitir que no sabemos que hacer o como encontrarnos nuevamente en camino. En caso de los Padre-hijo, existe una voluntad del padre de ayudar, aconsejar, corregir, soportar pero sin permitir que el hijo descubra que su propio progenitor no es capaz de saber que hacer, revelando asi su humana naturaleza. el hijo por otro lado, considera que admitir su falta de experiencia, es conceder al padre, una autoridad que va mas alla de lo necesariamente paternal. asi, se observan y sin darse cuenta comienzan a separarse lentamente en direcciones opuestas.

Las parejas de casados o no casados, creen que lo que han logrado juntos, es suficiente cemento para mantener cohesionado eso que llaman “nuestra vida juntos” que no es mas que dos vidas corriendo en paralelo, de cuya friccion nacen “los frutos” del amor de pareja. Reconocer que cada uno tiene anhelos y sueños que no necesariamente son compartidos por el otro, les permitiría poder tomar conciencia que decidir juntos, es un ejercicio de continua tolerancia y aguante, pues cuantas cosas que tu sueñas no son metas para el otro que acompaña tu vida. Si ya la naturaleza dicto suficientes diferencias entre hombre y mujer, la vida se encargara de acentuarlas y convertirlas en piedrecillas en los zapatos de cada uno. Decirse lo que queremos, lo que soñamos, los no nos gusta o disgusta, en fin, usar aquello llamado comunicacion, puede ser a veces, la solución para muchas cosas que aunque graves, no son mas que una distorsion del la imagen que creemos ver y al mismo tiempo proyectar en el otro.

Confesemos con palabras sencillas, mirando a la cara, lo que después deberemos gritar o enviar por letras a un tercero para que recién empiece a saber quien somos en realidad.

Acerca de Christian

Antofagastino, 3 hijos, estudio diseño pero por esas cosas de la vida, se dedico a la informática orientada al soporte y reparación de "tarros" y la creación de paginas web para particulares y pequeñas empresas de la zona. Sus pasatiempos incluyen el cine, la lectura, la bicicleta, caminatas y aprender que cada dia tiene su afan.
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