
De mas esta decir que en estas semanas ya se nota la llegada del otoño y con ello, dÃas mas frÃos (ya estaba bueno de calor). hora de sacar la ropa apropiada para capear las bajas temperaturas que poco a poco comienzan a dejarse notar sobretodo en horas del crepúsculo. Me gusta especialmente esta época, sobretodo cuando las avenidas se llenan de hojas secas, las cuales emiten un sonido ambiental al arrastrase por el suelo mientras el sol ya solo alumbra mas de abrigar. La melancolÃa de los cielos nublados ralentiza todo y por lo menos para mi, es grato caminar mientras el dÃa se agota. el verde de los arboles comienza a palidecer, transformándose en tonos amarillo-rojizos para luego tenir el suelo con un tamiz de hojas dispersas. Asi como a mi padre le evocan los dÃas nublados, unos deseos incontrolables de comerse unas sopaipillas pasadas por almÃbar ( de preferencia, hechas por mi madre ), a mi evocan una taza de cafe humeante y una buena conversación que vaya por aqui y por alla. Otoño es el momento para repasar las alegrÃas y aventuras del verano, preparando el espÃritu para un invierno que se acerca lento pero irremediablemente constante.
Después de leer una
La suspendida ministra se recluye en un convento o algo parecido, prende velas y se persigna en vivo y en directo y viaja en taxi a la moneda cual via-crucis. Como decia Marcos Silva en el Lun, buscando inmolarse cual