
Esta vez, baje con Claudia y la Paula a la playa, pero mucho mas temprano. En Antofagasta, la mañana es generalmente engañosa y amanece despejado, pero inevitablemente termina nublando (la famosa baguada costera) por lo mismo, llegamos con un timido sol, pero a medida que fueron pasando las horas, se dejo ver mucho mejor y la temperatura se puso mas agradable. Aproveche de probar suerte con el bronceador y algo me anduve tostando, pero poquito nomas. La claudia lo paso bien y la paula se baño hasta cansarse. Nos encontramos con “los vecinos” y juntamos toallas para conversar un rato mientras se intercambiaban cremas y pinzas. Cerca de las 12 emprendimos la retirada a casa.
