Una historia de monos

Ejemplo favorito de mi amigo Victor, para explicar la influencia de creencias y paradigmas ( lo dije bien?) dentro de una empresa, es esta historia:

Monos y Plátanos

monosUn grupo de científicos encerró a cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de plátanos.

Cuando uno de los monos subi­a la escalera para agarrar los plátanos los científicos lanzaban un chorro de agua fri­a sobre los que se quedaban en el suelo.

Pasado algún tiempo, los monos aprendieron la relación entre la escalera y el agua, de modo que cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo molían a palos.

Después de haberse repetido varias veces la experiencia, ningún mono osaba subir la escalera, a pesar de la tentación de los plátanos.

Entonces, los científicos sustituyeron a uno de los monos por otro nuevo.

Lo primero que hizo el mono novato nada mas ver los plátanos fue subir la escalera. Los otros, rápidamente, le bajaron y le pegaron antes de que saliera el agua fri­a sobre ellos.

Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo nunca mas subía por la escalera.

Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo con el que entro en su lugar.

El primer sustituido participo con especial entusiasmo en la paliza al nuevo.

Un tercero fue cambiado, y se repitió el suceso.

El cuarto, y finalmente el quinto de los monos originales fueron sustituidos también por otros nuevos.

Los científicos se quedaron con un grupo de cinco monos que, a pesar de no haber recibido nunca una ducha de agua fria, continuaban golpeando a aquél que intentaba llegar hasta los plátanos.

Si fuera posible preguntar a alguno de ellos por que le pegaban con tanto Ímpetu al que subía a por los plátanos, con certeza esta ser­a la respuesta: No lo se aquí las cosas siempre se han hecho así.

La pelusilla del ombligo

 Como no me crees. aqui esta el articulo en cuestion:

pupoMucha gente descubre que, al principio y al final del día, ha aparecido una pequeña bola de pelusa en el ombligo. El porqué ha sido objeto de conjeturas durante muchos años, pero en 2001 el doctor Karl Kruszelnicki de la Universidad de Sydney (Australia) realizó una encuesta sistemática para obtener datos sobre la pelusa del ombligo. Sus principales hallazgos fueron los siguientes:

  • La pelusa del ombligo consiste principalmente en las fibras sobrantes de la ropa, mezcladas con piel muerta y algo de vello.
  • La pelusa se desplaza de abajo arriba y no al revés como sería más “verosímil”. El proceso migratorio es el resultado de la fricción del vello corporal con la ropa interior, que arrastra las fibras sueltas hacia el ombligo.
  • Las mujeres tienen menos pelusilla en el ombligo debido a que su vello corporal es más fino y corto. Por el mismo motivo, los hombres mayores, por tener pelos más ásperos y numerosos, acumulan una mayor cantidad de pelusa.
  • La coloración azul se debe a la existencia de fibras azules en la mayor parte de las prendas de vestir.
  • La existencia de pelusilla en el ombligo no reviste ningún peligro para la salud.

La dedicación del doctor Kruszelnicki para resolver este misterio le valió una recompensa en 2002, cuando recibió el premio Ig Nobel por la Investigación Interdisciplinar.

Graham Barker, de Perth (Australia), está en el libro Guinness de Récords por acumular la mayor cantidad de pelusa umbilical. Ha estado coleccionando su propia pelusilla casi todos los días desde el 17 de enero de 1984, y produce alrededor de 3,03 mg cada día. Al contrario de lo que dice el estudio del doctor Kruszelnicki, su pelusa tiene un tono más bien rojizo, a pesar de que no suele llevar ropa roja.